¡Hola a todos mis queridos
lectores de "Cómo sobrevivió Scherezade" y fieles oyentes del podcast
de Las Mil y Una Noches! 📚📖
Como ya saben, el príncipe
Kamaralzamán y la princesa Budur, siguen separados, sin saber el paradero del
otro. El príncipe, aferrado a la esperanza, espera pacientemente que transcurra
un año para poder zarpar🚢 rumbo a la isla de
Ébano. Desde donde planea continuar su viaje hasta Kaledhán, donde mantiene la
fe de que podrá reencontrarse con su amada esposa. 😉
Si quieren saber más, al final de esta página encontrarán el enlace con la
continuación de esta apasionante historia. ¡No se la pierdan!
Pero hoy, más allá de las
desventuras de estos príncipes, quiero charlar con ustedes sobre un tema que
nos toca a todos: la puntualidad. O, mejor dicho, la impuntualidad.⏳
¿Cuántas veces nos ha pasado?
Tenemos todo perfectamente organizado, planificado al milímetro, y de
repente... ¡zas! Algo surge que nos impide seguir la hoja de ruta. Una cena con
amigos, un café con una amiga, una reunión importante, un encuentro familiar...
¡Todo listo, estamos a punto de salir, y pum! El universo conspira en nuestra
contra.
El auto decide que hoy no es el
día para arrancar porque la batería se agotó misteriosamente- Las llaves, que
juraríamos haber dejado en su sitio, desaparecen como por arte de magia, y
descubrimos que nuestro adorable perrito🐶 las había secuestrado
para jugar y ¡terminó enterrándolas en el jardín! (¡Firulais, malo! ¡Pero te
queremos igual!). Se revienta una tubería y convertimos la casa en una piscina
improvisada. En fin, ¡un sinfín de imprevistos múltiples! 🤦♀️
Afortunadamente, vivimos en la
era de la tecnología, y hoy en día existen los teléfonos móviles o celulares📱,
como los llamen en sus países. Una maravilla, ¿verdad? ¡Podemos comunicarnos al
instante!
Pero... (siempre hay un
"pero", ¿no?) ... pero hay personas que, teniendo uno de estos
maravillosos aparatos, ¡no avisan! No llaman para informar que van a llegar
tarde, ni piden a nadie que lo haga por ellos. Simplemente, desaparecen del
mapa y nos dejan esperando. 🙄 Y si uno los llama,
están fuera de línea o no contestan. (O quizás simplemente olvidaron cargarlo… 🤷♀️)
Y qué me dicen de aquellos que
SIEMPRE llegan tarde, muertos de la risa😛, como si fuera lo más
normal del mundo. "¡Ay, es que yo soy así!", te dicen con una
sonrisa, y el problema, según ellos, ¡es tuyo por esperar! ¡Qué tal! Es como si
hubieran descubierto una nueva dimensión del tiempo donde los minutos duran el doble.
Lo más insólito es que, si uno
los cita una hora antes de la hora real del encuentro, ¡igual llegan tarde! Y
si, en un acto de desesperación, intentas llegar tú más tarde, porque ya sabes
que son impuntuales, ¡de todos modos terminas llegando antes! ¡Es una ley
universal! 🤯 En serio, ¿qué pasa por la cabeza de estas
personas? ¿Acaso tienen un pacto secreto con el Dios del Retraso?
Para mí, ser puntual demuestra
consideración y respeto hacia los demás. Genera confianza, fortalece lazos,
tanto en el ámbito social como en el laboral y familiar. Es una señal de que
valoras el tiempo de los demás y que te tomas en serio tus compromisos.
No hay nada más frustrante en los
trabajos de equipo que depender de aquella persona que nunca cumple con su
parte a tiempo. O cuando organizas una cena con todo tu cariño, te esfuerzas
por preparar una comida deliciosa y jugosa, y los invitados llegan dos horas
más tarde, sintiendo que todo tu esfuerzo se ha convertido en una triste
anécdota. 😞 Tu carne seca, los fideos recocidos, las
verduras lacias, en fin, pura frustración.
Hay teatros y cines donde no
dejan entrar a los impuntuales. He presenciado reuniones en las que esperan
cinco minutos y luego empiezan, y al que llega atrasado se le indica que ya no
es necesaria su presencia ¡que fuerte! De paseos en los que todos han partido
después de esperar un tiempo mínimo razonable.
Los impuntuales siempre tienen
una excusa preparada, una justificación para su retraso. Lo primero es no
reforzarles esa conducta. Hacerles saber lo molesto que es esperar y pedirle
que, en caso de atraso, avise. (Un simple "¡Llego tarde, perdón!" no
cuesta nada). No hay que retrasar la cena, la reunión, la salida, el inicio de
un evento. Lamentablemente, el castigo social llega solo, puesto que hay
personas que prefieren prescindir de ellos para cualquier cosa. ¡una pena!😔🤔
Si eres una persona impuntual,
¡no te desesperes! Existen técnicas para mejorar, y logres ganarte la confianza
de quienes te importan y no perder oportunidades. (¡Hay esperanza para todos!
¡Hasta para los que pierden las llaves en el jardín!)
Me encantaría saber qué opinan
ustedes sobre este tema. ¿Son puntuales o impuntuales? ¿Qué hacen para lidiar
con la impuntualidad de los demás? ¡Dejen sus comentarios! ¡Quiero saber sus
historias de terror (y risa) con la impuntualidad!
A continuación, lo prometido el enlace
de esta semana, que lo disfruten.
https://open.spotify.com/episode/6I4hANSL7VRL0Yp866fQ9u?si=5b_zk28fT3-gk2TtR3mtqQ






