lunes, 6 de abril de 2026

105.- La historia de Simbad el marino – Primer viaje


 ¡Hola a todos, mis queridos lectores de "Cómo sobrevivió Scherezade" y leales escuchas del podcast "Los cuentos de las mil y una noches"! 👋📖📚

Hoy nos embarcamos en las increíbles aventuras de Simbad el marino, ¡si la memoria no me falla, son siete viajes llenos de peligros y maravillas! Ya saben cómo va la cosa por aquí, este blog, amigo fiel de las historias que Scherezade le cuenta a su esposo, el sultán Shariar, con la ferviente esperanza de evitar una ejecución mañanera. ¡Y oye, la cosa pinta cada vez mejor! Ya llevan más de un año casados, ¡todo un logro si consideramos que el sultán tenía la costumbre de despedirse de sus esposas al amanecer con una decapitación! En fin, como siempre, al final de esta página encontrarán el enlace directo al podcast para que se sumerjan de lleno en el relato.

Lo que detona el relato de este primer viaje de Simbad es el lamento de un humilde mandadero, quien, al comparar su dura vida con la aparente opulencia de Simbad, nos pone a reflexionar sobre una verdad universal: ¡cuántas veces vemos el jardín del vecino más verde, sin darnos cuenta de la realidad que se esconde detrás de esa fachada brillante!

Es que es inevitable, ¿verdad? Caemos en eso una y otra vez. En muchas ocasiones, hablando metafóricamente, si uno se anima a preguntar “¿Oye, por qué tu pasto se ve tan verde?”, descubrirá que detrás de esa envidiable apariencia a veces hay un enorme esfuerzo, sacrificios silenciosos, inversiones considerables, tanto emocionales como psicológicas, o incluso renuncias que uno no estaría dispuesto a hacer. ¡No todo lo que reluce es oro, ni todo jardín verde es un paraíso sin espinas!

A ver, les cuento una anécdota. Me acuerdo de una experiencia laboral que tuve. Mi jefe me mandó a perfeccionar mi inglés champurreado (que en ese entonces era más "champurreado" que inglés) a Newark, Delaware, en pleno enero y febrero. ¡Quedó la tole tole! Para muchos, mi pasto se veía de un verde envidiable: "¡Uy, la mandaron a Estados Unidos a estudiar! ¡Qué suertuda!". Pero la realidad era que yo era una simple secretaria, y me estaba pagando parte del curso de mi propio bolsillo. Tuve que rascarme el bolsillo, ahorrar como loca y comprometerme a quedarme un año en la institución después de regresar del curso. ¡Mientras que, a los profesionales, les financiaban el 50% de los cursos de perfeccionamiento y solo tenían la obligación de permanecer tres meses en la empresa!

Lo curioso es que cuando les propuse esta oportunidad a mis compañeras y compañeros secretarios, ¡ninguno, absolutamente ninguno, estuvo dispuesto a financiar ni siquiera una pequeña parte del curso! Querían que se lo pagaran todo, que les regalaran la experiencia, sin sacrificar sus meses de enero y febrero (que en mi país son sinónimo de vacaciones de verano), ni quedarse un año trabajando. ¡Y tampoco estaban buscando activamente mejorar su situación en otro lugar!

Mi prado, en realidad, no era más verde que el de ellos. Simplemente, me ofrecieron una opción y la tomé, con todas las implicaciones que eso conllevaba: ahorrar, hacer sacrificios económicos para pagar parte del curso, el vuelo, la comida y el alojamiento. ¿Me arrepiento? ¡Ni un poquito! Aprendí un montón, crecí como profesional y, lo más importante, me demostré a mí misma que era capaz de alcanzar mis metas a pesar de los obstáculos. Fue un invierno frío 🥶, ¡pero valió la pena cada copo de nieve!❄️

Y ni hablar de las relaciones… ¡Oh, ¡quién no ha escuchado hablar de una relación matrimonial o laboral que parece sacada de un cuento de hadas! Uno se pregunta: "¿Cómo lo hacen? ¿Cómo les va tan bien?", sobre todo cuando a uno le cuesta tanto mantener las cosas a flote. Y un buen día, ¡zas!, te enteras de que no todo era miel 🍯sobre hojuelas. Que el matrimonio tenía problemas serios, que la relación laboral era mucho más demandante que la del resto de los compañeros, que detrás de esa fachada perfecta se escondían sacrificios y renuncias.

Ahora, ¡que tire la primera piedra quien no ha sentido que la vida a veces es un tantito injusta al compararnos con lo que creemos ver en el otro! Todos, en algún momento, hemos caído en la trampa de comparar nuestras vidas con las de los demás, olvidando que cada uno libra sus propias batallas y que la grama del vecino, aunque parezca más verde, ¡puede estar teñida con mucho esfuerzo y dedicación! A veces, incluso, ¡puede ser pasto sintético! 😉😜

Así que amigos, aunque admiremos el pasto del vecino, valoremos lo que tenemos y de vez en cuando preguntemos que estamos dispuestos a hacer para tener un “pasto tan verde como la del vecino” puede que para lograr aquello que aparenta no valga la pena, para nosotros. No digo que no aspiremos a más, ¡claro que sí! Pero hagámoslo conscientes del precio real y valorando lo que ya hemos construido.

Así que démonos un auto abrazo. Sonriamos, 😃y digamos: "Mi jardín también es hermoso y lo quiero mucho". 😃 Porque al final, la felicidad no está en tener el jardín más verde, sino en disfrutar el que tenemos y cuidarlo con amor. 😍

A continuación, le dejo el enlace de esta semana, que espero les aliviane de las tensiones del día. 👇

https://open.spotify.com/episode/7zr5KVeIfQV5LeHK5WE7rt?si=IW0slUDzRXCD4S9IAJLG6w

¡Nos vemos en el próximo episodio del podcast! ¡Y no olviden dejar sus comentarios y sugerencias! ¡Me encanta leerlos y saber que me están escuchando del otro lado! ¡Un abrazo enorme!

martes, 31 de marzo de 2026

104.- La historia de los dos príncipes (Los hijos de Kamaralzamán), (conclusión) - La historia de la joven esposa y los dos patos

 

¡Hola a todos, mis adorados lectores de "Cómo sobrevivió Scherezade" y leales escuchas del podcast "Los cuentos de las mil y una noches"! 👋📖📚

¡Llegó el final, por fin! Uf, esta semana llegamos a la conclusión de la historia de los dos príncipes hijos de Kamaralzamán. ¡Qué pedazo de aventura nos hemos marcado juntos! Entre viajes, amores, engaños y reencuentros, ¡ha sido un no parar! Y nuestra astuta Scherezade, que sabe que la cosa está que arde y no quiere tentar a la suerte (¡no se le vaya a ocurrir un arrebato al sultán Schariar, cruzamos los dedos!), de inmediato ha iniciado un breve relato, una historia jocosa que esperamos, sino les hace reír a carcajadas (que sería lo ideal, seamos honestos), al menos les permita esbozar una sonrisa. ¡Cualquier avance es bueno, chic@s! La verdad es que después de tantas intrigas palaciegas y desventuras varias, un poco de humor siempre viene bien para aligerar el ambiente, ¿no creen?

Al final encontrarán el enlace con la conclusión de la historia de los dos príncipes (¡por fin, gritemos de alegría!) y la historia de la joven esposa y los dos patos. ¡Espero que a ti también te saque sonrisas! 😃¡Ese es el objetivo principal de todo esto! ¡Alegrarles el día!

Y eso me lleva a pensar en algo que considero importantísimo, vital, diría yo: ¡el buen humor! Encontrar momentos, no solo para sonreír tímidamente como quien no quiere la cosa, sino para tener sentido del humor real, del bueno, para reír a "mandíbula batiente" 🤣, como decimos por aquí (¡me encanta esa expresión!). ¿No les parece que es la mejor medicina que existe? Vamos, ¡más efectiva que cualquier jarabe!

Yo creo firmemente que el sentido del humor te mantiene joven. Es como si el rostro se viera más fresco, más vital, más... radiante, ¡como si te hubieras puesto una mascarilla rejuvenecedora! Y, además, ¡atrae la buena disposición de las personas! ¿A quién no le gusta estar cerca de alguien que siempre tiene una chispa, una ocurrencia genial que te hace reír a carcajadas? ¡Es contagioso! Claro, claro, existen los "chistosos" que no siempre tienen sentido de la oportunidad, y a veces, en momentos delicados, sueltan un chiste fuera de lugar que... bueno, mejor ni hablar. No, hoy no me refiero a ellos, ¡que me ha tocado presenciarlos de vez en cuando, y la verdad, a veces dan ganas de esconderse debajo de la mesa y no volver a salir jamás!

Pero sí se agradece enormemente a aquellos que, en un momento de tensión palpable, de esos que cortan el aire con un cuchillo, salen con una observación o comentario inesperado que desata la risa generalizada 😂y alivia el ambiente, permitiendo que el diálogo vuelva a fluir de manera natural. ¡Es como magia pura! ¡Esas personas son verdaderos tesoros, ángeles enviados para salvarnos de la seriedad extrema! ¡Hay que protegerlos!

¡Y la ciencia lo confirma, eh! Que no es que me lo invente yo. Dice que sonreír (aunque sea poquito), que reír a carcajadas (¡mucho mejor!), relaja el cuerpo, libera endorfinas (¡las hormonas de la felicidad, ni más ni menos!), y que uno se ve más bello. ¡Así que ya lo saben, el humor es un tratamiento de belleza natural, low cost y al alcance de todos! Además, libera tensiones acumuladas, incluso se dice que es bueno para el corazón. ¡Así que, mis queridos lectores, a sonreír se ha dicho! ¡No hay excusa que valga!😃 ¡Pongan una sonrisa en su rostro y verán cómo cambia su día!

Y lo más bello de todo es que sonreír trae solamente ganancia, uno como anda más ligero en todo sentido, así que a continuación le dejo el enlace de esta semana, que espero les aliviane de las tensiones del día. 👇

https://creators.spotify.com/pod/profile/aldaraman/episodes/104---La-historia-de-los-dos-prncipes-Los-hijos-de-Kamaralzamn--conclusin-------La-historia-de-la-joven-esposa-y-los-dos-patos-e3h5ukn

¡Nos vemos en el próximo episodio del podcast! ¡Y no olviden dejar sus comentarios y sugerencias! ¡Me encanta leerlos y saber qué piensan! ¡Los quiero un montón! ❤️  😉

martes, 24 de marzo de 2026

103.- Las historia de los dos príncipes (Los hijos de Kamaralzamán), (continuación)

 



¡Hola a todos, mis adorados lectores de "Cómo sobrevivió Scherezade" y leales escuchas del podcast "Los cuentos de las mil y una noches"! 👋📖📚

Hoy, mientras preparaba el próximo episodio del podcast, me quedé pensando en el pobre Príncipe Assad, este hombre no tiene respiro. Cada vez que parece que la suerte le sonríe y se libra de una, ¡pum!, vuelta a empezar. Lo recapturan, lo maltratan... ¡Es como si los dioses estuvieran jugando al tira y afloja con su destino! Con tanto golpe, el pobre debe parecer membrillo de colegial, ¡todo magullado!

Pero no les voy a adelantar más, porque estamos cada vez más cerca del desenlace de la historia de los hijos de Kamaralzamán. Así que no se pierdan los episodios que quedan, ¡el enlace está al final de la página, no se lo pierdan! (guiño, guiño 😉)

La situación del Príncipe Assad (aunque no tiene relación directa con el tema que quiero tratar hoy, y no es que él tropiece exactamente con la misma piedra, sino con los seguidores de la secta del fuego), me hizo reflexionar sobre una tendencia muy humana: la de tropezar una y otra vez con la misma piedra. ¿A poco no les pasa? Cuántas veces decimos "¡nunca más!", "ahora sí que va a ser diferente"... ¡Y zas! De vuelta a lo mismo. Y a veces, no entendemos por qué.

¿No les ha sucedido que se han visto envueltos en situaciones repetitivas una y otra vez, con la misma persona o personas del mismo tipo, en el mismo tipo de trabajo, o con la misma actividad? Algo que al principio parecía prometedor, una oportunidad de cambio que termina concluyendo con el mismo frustrante o doloroso final. ¡Es como si estuviéramos programados para el fracaso! (¡Exagerando un poco, claro! 😜)

Si googleas un poco, vas a encontrar un montón de artículos escritos por psicólogos, ya sea en sitios de internet especializados o en libros, que explican este fenómeno. Muchos dicen que lo hacemos por hábitos aprendidos, por costumbres arraigadas. Patrones de comportamiento que ni siquiera somos conscientes de que estamos repitiendo.

A veces pensamos que nos persigue la mala suerte. Un amigo mío decía que había nacido con la brújula dañada, ya que atraía el mismo tipo de mujeres que al final terminaban desengañándolo. Hasta que un día, mirando hacia atrás, se dio cuenta de que estaba repitiendo patrones aprendidos de su padre y madre. ¡Triste, pero al mismo tiempo, fue liberador y salvador para él!

Y es que efectivamente, podemos llegar a pensar que el destino ya está escrito, definido, y que el libre albedrío no existe. Que estamos condenados a repetir los mismos errores una y otra vez. ¡Pero no se depriman! 😅

Al escribir estas breves líneas, me topé mucho con la frase: "Es bueno equivocarse, es un tipo de lección". Lo que pasa es que los animalitos aprenden de inmediato cuando se equivocan (¡o eso dicen al menos los experimentos!), pero a nosotros los seres humanos nos cuesta un poquito más. Y por eso podemos caer una y otra vez en situaciones repetitivas.

Entonces, si tropezamos una y otra vez con la misma piedra, significa que hay algo que no estoy aprendiendo, algo que no estoy viendo, algo que estoy pasando por alto, y que tal vez no está en el otro, sino en mí. ¿Escojo lo que me es familiar, porque me permite seguir en la zona de confort, aunque me haga sufrir? Esa es la gran pregunta.

¿Será que inconscientemente nos sentimos más cómodos con lo conocido, aunque sea doloroso, que aventurarnos a lo desconocido? ¿Será que preferimos el "diablo conocido" al "ángel por conocer"? 🤔

En fin, creo que vale la pena reflexionar sobre esto. Y la próxima vez que te encuentres en una situación que te resulte familiarmente frustrante, ¡haz un alto! Tal vez, solo tal vez, estés a punto de tropezar con la misma piedra de siempre. Y esta vez, puedes elegir un camino diferente. 😉

 

https://open.spotify.com/episode/1seHvd7LdRPgOJeeSNfexe?si=1W3_e2AySuaqXM5GZiHcgg

 

¡Nos vemos en el próximo episodio del podcast! ¡Y no olviden dejar sus comentarios y sugerencias! ¡Los quiero! ❤️


lunes, 16 de marzo de 2026

102.- Las historia de los dos príncipes (Los hijos de Kamaralzamán), (continuación)


 ¡Hola a todos, mis adorados lectores de "Cómo sobrevivió Scherezade" y leales escuchas del podcast "Los cuentos de las mil y una noches"! 👋📖📚

Menuda historia nos está narrando Scherezade, sobre los hijos del rey Kamaralzamán. El príncipe Amjiad a pesar de los problemas a los que se ha visto enfrentado, al parecer la buena fortuna 🍀estaría de su parte, pero su pobre hermano Assad, lo está pasando muy mal, los astros no parecen querer favorecerlo. Ya saben cómo es esto, ¿no? A veces la vida nos da limones 🍋y otras veces... ¡nos da limones podridos! (El enlace de esta semana, al final de la página, no se lo pierdan 😉).

¿Les ha sucedido alguna vez? Que pareciera que las cosas mejoran y en realidad no es así. Y uno se pregunta si no le habrán hecho a uno un “mal de ojo”. 👁Para los que no saben qué es, es una superstición que sucede cuando alguien lo mira a uno con pensamientos envidiosos o deseosos de tener lo que uno tiene. Con una sola mirada mal intencionada, 😤 ¡te puede producir daño!, según viejas creencias populares. Desconozco si seguirá vigente. Hay otra superstición que dice “No creo en brujos, pero de que los hay, los hay”. ¡Cuán cierto! Uno nunca sabe... 🧙

Y a qué viene todas estas divagaciones, se preguntarán. Pues a que nuestro querido Assad, ha sido secuestrado en la ciudad de los magos, por una secta adoradores del fuego, 🔥 La situación se pone muy, muy seria para nuestro príncipe.

Es que, para algunas personas, las supersticiones son cosa seria. En mi país, por ejemplo, mi madre (que era actriz) siempre decía que, cuando se moría un actor, ¡siempre se morían tres seguidos! ¿Será una superstición universal? 🌎 No lo sé, pero en mi tierra, ¡vaya que se creen estas cosas! Recuerdo que, después de una noticia triste en el mundo del espectáculo, yo me ponía a revisar los obituarios. (Lo admito, era un poco morboso).

Y hablando de cosas que la gente ama u odia, yo amo a los gatos negros. 🐈‍⬛ ¡Son mis favoritos! Pero algunos no los quieren, precisamente por ser negros. Y es que en algunos países son señal de mala suerte, y en otros todo lo contrario, son señal de buena fortuna. Yo los encuentro sencillamente hermosos y adorables. Además, ¿quién puede resistirse a esos ronroneos? ¡Yo no! 😻

A ver, seamos honestos, las supersticiones son creencias que no tienen ninguna base científica. Se les atribuyen poderes mágicos o sobrenaturales a ciertas acciones, objetos, amuletos... como los que usan las personas que creen en la cábala, o los que tocan madera 🪵 cada dos por tres.  O quien en la mesa no ha pedido la sal,🧂 pero que no la entreguen en la mano, para no pelear.  O ese dicho en martes 13, no te cases ni te embarques, y los espejos rotos y sus 7 años de mala suerte, así suma y sigue.

En mi opinión, es importante respetar las creencias de los demás, aunque a veces nos den risas, siempre y cuando no impliquen dañar a ningún ser vivo. No podemos obligar a nadie a creer lo que nosotros creemos, ¿verdad?

Porque, aunque no tengan base científica, el poder de la mente es increíblemente poderoso. Sobre todo, cuando nos enfrentamos a situaciones que nos dan miedo, que no entendemos, que nos generan incertidumbre. Y entonces esperamos que algo mágico, un milagro, nos salve. A veces, la fe es lo único que nos queda. Y eso, mis queridos lectores, es algo muy personal y digno de todo el respeto del mundo.

¡Uf!, y podría seguir divagando sobre supersticiones, amuletos, rituales y todo lo demás... ¡hay tela que cortar! Pero mejor les dejo el enlace al cuento de esta semana para que lo disfruten con un buen refresco o un vinito (¡o lo que les apetezca! 😉 👇

https://open.spotify.com/episode/1OmafSTKxbtKhAFV9lRBk2?si=-Vsl1kAjSTuM9jKKLXPfOg

Así que, cuéntenme, ¿ustedes creen en las supersticiones? ¿Tienen alguna que sigan a rajatabla? ¡Quiero saberlo todo! Me encanta leer sus historias y anécdotas. Y no se olviden de escuchar el podcast y leer "Cómo sobrevivió Scherezade" para seguir disfrutando de los maravillosos cuentos de las mil y una noches. ¡Hasta la próxima! 😉  👋

lunes, 9 de marzo de 2026

101.- Las historia de los dos príncipes (Los hijos de Kamaralzamán), (continuación)



¡Hola a todos, mis adorados lectores de "Cómo sobrevivió Scherezade" y leales escuchas del podcast "Los cuentos de las mil y una noches"! 👋📖📚

¡Qué giros y vueltas está dando el destino los príncipes Amjiad y Assad! en la ciudad de los magos. Uno, ¡secuestrado por una secta de adoradores del fuego! Lo tienen bajo tortura hasta dejarlo casi sin aliento, es espera de un ritual, para sacrificarlo. ¡Pobre! 😥 Menos mal que Amjiad, por otro lado, parece que ha encontrado algo de protección y ayuda.

Amjiad se topa con una dama que se le insinúa con una… digamos… inusitada determinación. Vamos, que la describiría como decidida, empoderada y un poquito… demasiado dominante. El príncipe, ni corto ni perezoso, se pone todo coqueto y halagado porque la desconocida le ha echado el ojo… ¡Ay, Amjiad, Amjiad! ¡Que no estás pensando con la cabeza, muchacho! 🤦‍♀️ Y ya sabemos lo que eso significa: ¡problemas a la vista, y de los gordos!

(Por cierto, ¡no se pierdan el enlace de abajo para enterarse de todos los detalles sobre esta dama y cómo está manejando al pobre príncipe! ¡Está que arde 🔥!).

Todo esto me ha dejado pensando… A ustedes no les pasa que, de repente, se cruzan con personas que, ¡zas!, sin venir a cuento, toman el control absoluto de la situación.  ¡Disponen, mandan, ordenan! Y uno, como espectador, se queda entre desconcertado y con ganas de decir: "¿Perdona, cariño, y a ti quién te ha nombrado jefa/e?". 🤨

Ojo, ¡ojo! No me refiero a esos líderes naturales, ¿eh? Esos que irradian seguridad y confianza, ya sea por su experiencia, sus conocimientos o, simplemente, por tener una personalidad arrolladora. Esas personas que, sin buscarlo, inspiran respeto y suelen ser súper enfocadas, asertivas y con objetivos claros. ¡De esos necesitamos más en el mundo! 💪

No, no, no. El cuento del príncipe Amjiad me ha hecho pensar en otro tipo de personas dominantes. En los dominantes en plan… negativo. Los controladores. Los que te dicen qué hacer, qué decidir, qué pensar. Los que quieren imponer su voluntad a toda costa. Y ahí es cuando uno, si tiene la suerte de tener una personalidad bien definida (y si no, ¡a construirla con urgencia!), tiene que sacar el escudo de la firmeza y dejarles clarito que uno no es una marioneta. Con calma, con educación, pero con determinación. ¡Que uno no es manipulable, señores! 🙅‍♀️

¿Cómo lidiar con estos personajes? ¡Esa es la pregunta del millón! La verdad es que no tengo una fórmula mágica infalible, pero sí algunos consejillos que me han servido a lo largo de los años (y que, espero, les sirvan a ustedes también):

·        Identifica el patrón: Reconoce cuándo esa persona está intentando tomar el control de la situación. A veces es sutil, a veces no tanto. ¡Mantén los ojos bien abiertos! 👀

·        Establece límites: ¡Importantísimo! Deja claro hasta dónde estás dispuesto a ceder. Un "no" a tiempo, dicen, ahorra cientos de disgustos. ¡Y es verdad! 🚫

·        Confía en tu criterio: Recuerda que tus opiniones y decisiones son tan válidas como las de cualquier otro. ¡No te dejes intimidar! 💪

·        Comunica tu punto de vista: Expresa tus ideas con claridad y respeto, pero sin miedo a defender lo que crees. ¡Que se escuche tu voz! 🗣️

·        Aléjate si es necesario: Si la situación se vuelve tóxica e insostenible, ¡huye! ¡Corre! ¡No mires atrás! No vale la pena desgastarse con personas que solo quieren imponer su voluntad. ¡Tu salud mental te lo agradecerá! 🏃‍♀️

Y hablando de dominar, ¿quién dominará en la historia de Amjiad y la misteriosa dama? ¡Hagan sus apuestas! Yo ya tengo mis teorías, pero prefiero esperar a leer el próximo capítulo. 👇

https://open.spotify.com/episode/3rXzKntgpHQStSWpbAHv2g?si=cXhylYYVRvmhnMO8C8E1ig

¡No se olviden de dejar sus comentarios y compartir sus experiencias! ¿Han lidiado con personas dominantes? ¿Cómo lo han hecho? ¡Me encanta leer sus historias! 😊

¡Hasta la próxima, mis queridos lectores! ¡Y recuerden, no dejen que nadie les quite las riendas de su vida! 😉 👋

 

lunes, 2 de marzo de 2026

100.- Las historia de los dos príncipes (Los hijos de Kamaralzamán), (continuación)


 ¡Hola, mis queridísimos lectores de "Cómo sobrevivió Scherezade" y fieles oyentes del podcast "Los cuentos de las mil y una noches"! 👋📖📚

Hoy quiero charlar con ustedes sobre la historia de esos dos príncipes que nos tienen con el corazón en la mano, Amjiad y Assad, hijos del buen Kamaralzamán. ¡Pobrecitos! 😔Y qué nobles que han resultado ser, ¿no les parece? Me pongo a pensar... ¿cuántas personas así de nobles y dispuestas a perdonar, incluso cuando son inocentes y la justicia les da la espalda, existen hoy en día? Es una pregunta que me carcome.

Nuestros jóvenes príncipes, después de tanto batallar y caminar por senderos 🛤️🚶 llenos de espinas, ¡por fin! han llegado a una gran ciudad. Pero claro, la cautela es amiga de la sabiduría, así que los hermanos decidieron que Assad fuera el encargado de averiguar de qué tipo de ciudad se trataba, mientras Amjiad lo esperaba pacientemente en la ladera de un monte. 🗻

Y aquí es donde la historia me lleva a reflexionar sobre un tema crucial: la solidaridad. Porque, fijémonos bien, mientras Assad, confiado (¡ingenuo, diría yo!), acepta la ayuda que le ofrece un desconocido que resulta ser un ser humano con tendencias... 😒digamos, poco recomendables; Amjiad, por su parte, se encuentra con la solidaridad pura y desinteresada de una persona que no solo le ofrece ayuda y asilo, sino que también le brinda protección. ¡Qué diferencia!

Y es que es así, amigos. En esos momentos en que uno se encuentra en una situación vulnerable, las defensas bajan, las alertas no suenan como deberían. ¿Por qué pasa esto? Pues, yo creo que es porque el peso de la desgracia es tan grande que nos obliga a buscar la solidaridad de los demás para poder salir adelante. Y es ahí, justo ahí, donde se acercan de todo tipo de personas. Están los aprovechadores, esos sinvergüenzas que no tienen el más mínimo pudor en aprovecharse del sufrimiento ajeno para quitarles lo poco o nada que les queda. ¡Qué rabia da! 😠Pero también están los otros, los que llegan sin conocernos de nada, a tendernos no una, ¡sino las dos manos, los brazos y hasta las piernas!, para lo que sea necesario.

La solidaridad, mis queridos, es un valor precioso que implica apoyo desinteresado, empatía y asertividad ante el sufrimiento y la desgracia ajena. Se manifiesta de mil maneras, a través de pequeños gestos cotidianos o de grandes iniciativas colectivas. Por eso digo que me da tanta rabia que aparezcan esos sinvergüenzas que ven en la vulnerabilidad una oportunidad para sacar provecho. ¡No hay derecho! En esos momentos, la confianza en el ser humano no debería ser minada, ¡sino fortalecida!

La solidaridad es trabajar en equipo, hombro con hombro, por un bien común. Es ayudar al que ha sido víctima de una desgracia, ya sea provocada por las fuerzas de la naturaleza o por otros motivos. Al final, se trata de un suceso devastador que requiere de nuestro apoyo.

Muchas veces uno se pregunta: "Pero ¿cómo puedo ayudar yo?". 🆘Y la respuesta es sencilla: a veces basta con ofrecer apoyo emocional, escuchar a un compañero o amigo que lo necesita, participar en campañas sociales, hacer una donación anónima, aunque sea pequeña (¡ojo!, centavo a centavo 🪙💵se juntan millones), defender a las víctimas de los abusivos y aprovechadores, ¡denunciándolos! No existe la colaboración insignificante, ¡todo suma! Cada granito de arena cuenta.

Y bueno, mis queridos lectores y oyentes, los dejo con la reflexión y con el enlace al episodio de esta semana, donde podrán seguir disfrutando de la historia de los hijos de Kamaralzamán. 👇

 

https://open.spotify.com/episode/5dZrNXLHSKEIm0hl37VnrF?si=_ZCnJzdkS_WwSLZWjzm6YQ

 

¡Los espero la próxima semana con más cuentos y reflexiones! 👋

lunes, 23 de febrero de 2026

99.- Las historia de los dos príncipes (Los hijos de Kamaralzamán), (continuación)


 

¡Cómo se encuentran mis queridos lectores 👋 de “Cómo sobrevivió Scherezade” y oyentes del podcast “Los cuentos de las mil y una noches”! 📖📚

¡Qué historia más dramática e ingrata la historia de los hijos del ahora rey Kamaralzamán! Uf, ¡y no hablemos de las madres! Con esas pasiones malsanas, que no dudan en buscar el fin de sus hijos… ¡Qué horror! De verdad espero que reciban su merecido y que el rey, por favor, ¡se entere de la verdad antes de que sea demasiado tarde! suspiro dramático Les dejo al final de la página el enlace del episodio de esta semana, para que se pongan al día. 😉

El episodio de hoy me ha dejado pensando… Me ha llevado a reflexionar sobre esas personas que te encuentras y que son demasiado amables. De esas que hacen alarde de su amabilidad, que se mueren por dejar claro que son “buenas personas”. Se entiende, ¿no? La amabilidad siempre es algo bueno, ¡incluso se nos inculca que hay que ser amables! Pero, ¡ojo!, hay que estar alerta cuando esa amabilidad no respeta límites. ¡Aquí es donde la cosa se pone interesante! 🧐

¿Alguna vez te has topado con alguien así? Alguien que está siempre dispuesto a ayudar, que te llena de halagos (a veces hasta te empalaga, ¿no?), que parece leer tu mente y anticiparse a tus necesidades… Suena genial, ¿verdad? ¡Como sacado de una película de Disney! 🐭 Pero a veces, esa amabilidad extrema te deja con una sensación extraña, como si te estuvieran envolviendo en una telaraña de azúcar. Demasiado dulce para ser verdad, ¿me entienden? 🕸️🍬

Porque, seamos honestos, la verdadera amabilidad es genuina y equilibrada. Nace del corazón, del deseo de hacer el bien sin esperar nada a cambio. Un gesto sincero, una mano amiga sin segundas intenciones. Pero la amabilidad excesiva, la que se siente forzada o exagerada, ¡ahí es donde saltan las alarmas! Puede ser un mecanismo de control, una señal de que la persona busca un beneficio propio (¡ojo con los favores que luego te cobran con intereses!), o simplemente una incapacidad para establecer límites saludables. ¡Y eso, mis queridos, no es amabilidad, es otra cosa! 🚩

¿Cómo distinguir la amabilidad que es genuina de la que no es? ¡Buena pregunta! Como ya te comenté, la que es genuina no insiste si le dices que no necesitas su ayuda, o le pides que te dé espacio. Respeta tu privacidad si se lo pides. No te hace sentir culpable si no aceptas su ofrenda. La amabilidad excesiva se siente como algo forzado, ignora tus límites y sueles sentirte culpable si no aceptas su ayuda o les correspondes. ¡Te hacen sentir que les debes la vida por un simple favor! 😓

Así que, ¡ojo avizor! 👀 Cuando te encuentres con una persona demasiado amable, respira hondo, analiza la situación y, sobre todo, ¡sé firme y establece los límites!, en especial si sientes incomodidad, sin sentirte culpable. Recuerda, tienes derecho a decir "no, gracias", sin tener que dar explicaciones. ¡Tu bienestar es lo primero! 💪

La amabilidad es una cualidad maravillosa, ¡de verdad! Pero es importante estar alerta y reconocer cuándo se convierte en algo más. La verdadera amabilidad es genuina, equilibrada y respetuosa de los límites. ¡No te dejes engañar por las apariencias! Que no te endulcen el oído con falsas promesas y halagos vacíos. 😉

Y ahora, como prometí, aquí está el enlace al episodio de esta semana de "Los cuentos de las mil y una noches". ¡Espero que lo disfruten! Sumérjanse en la magia de Oriente y déjense llevar por las historias… ¡pero siempre con un ojo puesto en la realidad! 😉

https://open.spotify.com/episode/6rcJEGTJ7KsumTXeP0euup?si=ushln3F0Qp29_rtsChkWiQ

¡Hasta la próxima, queridos lectores! ¡Y recuerden, desconfíen de la amabilidad excesiva! ¡Mantengan sus antenas prendidas y no permitan que nadie se aproveche de su buena voluntad! 😉✨ ¡Nos leemos pronto!

105.- La historia de Simbad el marino – Primer viaje

  ¡Hola a todos, mis queridos lectores de "Cómo sobrevivió Scherezade" y leales escuchas del podcast "Los cuentos de las mil ...