lunes, 2 de febrero de 2026

96.- La historia del príncipe Kamalzaman y la princesa Budur (Continuación)

 


¡Hola a todos mis queridos lectores de "Cómo sobrevivió Scherezade" y fieles oyentes del podcast de Las Mil y Una Noches! 📚📖

Como ya saben, el príncipe Kamaralzamán y la princesa Budur, siguen separados, sin saber el paradero del otro. El príncipe, aferrado a la esperanza, espera pacientemente que transcurra un año para poder zarpar🚢 rumbo a la isla de Ébano. Desde donde planea continuar su viaje hasta Kaledhán, donde mantiene la fe de que podrá reencontrarse con su amada esposa. 😉 Si quieren saber más, al final de esta página encontrarán el enlace con la continuación de esta apasionante historia. ¡No se la pierdan!

Pero hoy, más allá de las desventuras de estos príncipes, quiero charlar con ustedes sobre un tema que nos toca a todos: la puntualidad. O, mejor dicho, la impuntualidad.

¿Cuántas veces nos ha pasado? Tenemos todo perfectamente organizado, planificado al milímetro, y de repente... ¡zas! Algo surge que nos impide seguir la hoja de ruta. Una cena con amigos, un café con una amiga, una reunión importante, un encuentro familiar... ¡Todo listo, estamos a punto de salir, y pum! El universo conspira en nuestra contra.

El auto decide que hoy no es el día para arrancar porque la batería se agotó misteriosamente- Las llaves, que juraríamos haber dejado en su sitio, desaparecen como por arte de magia, y descubrimos que nuestro adorable perrito🐶 las había secuestrado para jugar y ¡terminó enterrándolas en el jardín! (¡Firulais, malo! ¡Pero te queremos igual!). Se revienta una tubería y convertimos la casa en una piscina improvisada. En fin, ¡un sinfín de imprevistos múltiples! 🤦‍♀️

Afortunadamente, vivimos en la era de la tecnología, y hoy en día existen los teléfonos móviles o celulares📱, como los llamen en sus países. Una maravilla, ¿verdad? ¡Podemos comunicarnos al instante!

Pero... (siempre hay un "pero", ¿no?) ... pero hay personas que, teniendo uno de estos maravillosos aparatos, ¡no avisan! No llaman para informar que van a llegar tarde, ni piden a nadie que lo haga por ellos. Simplemente, desaparecen del mapa y nos dejan esperando. 🙄 Y si uno los llama, están fuera de línea o no contestan. (O quizás simplemente olvidaron cargarlo… 🤷‍♀️)

Y qué me dicen de aquellos que SIEMPRE llegan tarde, muertos de la risa😛, como si fuera lo más normal del mundo. "¡Ay, es que yo soy así!", te dicen con una sonrisa, y el problema, según ellos, ¡es tuyo por esperar! ¡Qué tal! Es como si hubieran descubierto una nueva dimensión del tiempo donde los minutos duran el doble.

Lo más insólito es que, si uno los cita una hora antes de la hora real del encuentro, ¡igual llegan tarde! Y si, en un acto de desesperación, intentas llegar tú más tarde, porque ya sabes que son impuntuales, ¡de todos modos terminas llegando antes! ¡Es una ley universal! 🤯 En serio, ¿qué pasa por la cabeza de estas personas? ¿Acaso tienen un pacto secreto con el Dios del Retraso?

Para mí, ser puntual demuestra consideración y respeto hacia los demás. Genera confianza, fortalece lazos, tanto en el ámbito social como en el laboral y familiar. Es una señal de que valoras el tiempo de los demás y que te tomas en serio tus compromisos.

No hay nada más frustrante en los trabajos de equipo que depender de aquella persona que nunca cumple con su parte a tiempo. O cuando organizas una cena con todo tu cariño, te esfuerzas por preparar una comida deliciosa y jugosa, y los invitados llegan dos horas más tarde, sintiendo que todo tu esfuerzo se ha convertido en una triste anécdota. 😞 Tu carne seca, los fideos recocidos, las verduras lacias, en fin, pura frustración.

Hay teatros y cines donde no dejan entrar a los impuntuales. He presenciado reuniones en las que esperan cinco minutos y luego empiezan, y al que llega atrasado se le indica que ya no es necesaria su presencia ¡que fuerte! De paseos en los que todos han partido después de esperar un tiempo mínimo razonable.

Los impuntuales siempre tienen una excusa preparada, una justificación para su retraso. Lo primero es no reforzarles esa conducta. Hacerles saber lo molesto que es esperar y pedirle que, en caso de atraso, avise. (Un simple "¡Llego tarde, perdón!" no cuesta nada). No hay que retrasar la cena, la reunión, la salida, el inicio de un evento. Lamentablemente, el castigo social llega solo, puesto que hay personas que prefieren prescindir de ellos para cualquier cosa. ¡una pena!😔🤔

Si eres una persona impuntual, ¡no te desesperes! Existen técnicas para mejorar, y logres ganarte la confianza de quienes te importan y no perder oportunidades. (¡Hay esperanza para todos! ¡Hasta para los que pierden las llaves en el jardín!)

Me encantaría saber qué opinan ustedes sobre este tema. ¿Son puntuales o impuntuales? ¿Qué hacen para lidiar con la impuntualidad de los demás? ¡Dejen sus comentarios! ¡Quiero saber sus historias de terror (y risa) con la impuntualidad!

A continuación, lo prometido el enlace de esta semana, que lo disfruten.

https://open.spotify.com/episode/6I4hANSL7VRL0Yp866fQ9u?si=5b_zk28fT3-gk2TtR3mtqQ

 Los espero la próxima semana, con el desenlace de la historia del príncipe Karmaralzán y la princesa Budur.

lunes, 26 de enero de 2026

95.- La historia del príncipe Kamalzaman y la princesa Budur (Continuación)


 ¡Hola a todos mis queridos lectores de "Cómo sobrevivió Scherezade" y fieles oyentes del podcast de Las Mil y Una Noches!

¡No puedo creerlo! ¡Un año entero! 📃📜 ¡Un año completo desde que Scherezade comenzó a contarnos sus fascinantes historias! La verdad, ¡el tiempo vuela cuando uno se la pasa escapando de la muerte! Y lo mejor de todo es que, parece que el ánimo del sultán ha mejorado considerablemente. Al menos ya no se le ve con el ceño fruncido cada dos por tres, ¡sino que espera con ansias cada noche para escuchar las narraciones de su valiente esposa! ¡Quién diría que la clave para la paz mundial era un buen storytelling! 😉

Y hablando de valientes, ¡cómo no estar intrigados con lo audaz que ha resultado ser la princesa Budur! Con tal de asegurar un reino para su esposo, protegerse de una posible traición de sus sirvientes y no ofender al mismísimo rey de la isla de Ébano, ¡ha aceptado casarse 😲 con la princesa Hayat-Alnefus, fingiendo ser el príncipe Kamaralzamán! ¡O sea, nivel Dios de estrategia! Pero la cosa no termina ahí. Ante la desconfianza 🤔 de los padres de la princesa, porque "el matrimonio" no se consuma (obvio!), Budur ha revelado la verdad a Hayat, quien, ¡oh sorpresa!, ha prometido guardar el secreto 🤐 y está dispuesta a ayudar a Budur a engañar a sus padres mostrándoles pruebas falsas de la pérdida de su virginidad. ¡Qué trama, señores! ¡Esto sí que es una novela digna de Netflix! 🍿

Y en el episodio de hoy (enlace al final de la página, ¡no se lo pierdan!), volveremos a la historia del príncipe Kamaralzamán convertido en jardinero 🌺 en la tierra de los idólatras. ¡Pobre príncipe, de la realeza al azadón! ¡Quién lo viera! Aunque, pensándolo bien, capaz que descubre su verdadera vocación cultivando flores. Nunca se sabe. 🤷‍♀️

Todo esto me lleva a reflexionar sobre la crucial capacidad de adaptación que debemos cultivar ante los giros inesperados de la vida, algunos de ellos verdaderamente radicales. Especialmente como en el caso de la princesa Budur y el príncipe Kamaralzamán, tan acostumbrados a una vida llena de privilegios y comodidades. ¡De la noche a la mañana, la rueda de la fortuna los hizo dar un giro de 180 grados! Un día eres príncipe, al otro, jardinero... ¡la vida, señores, la vida!

Pero aterrizando todo esto a nuestra vida actual, donde a veces los privilegios más básicos son contar con un plato caliente 🍞🥗, un techo sobre nuestras cabezas, salud y abrigo, ¿qué pasa cuando un giro desfavorable de la rueda de la fortuna nos arrebata alguna de esas cosas que damos por sentadas? O, a la inversa, ¿qué sucede cuando pasamos de no tener nada a tenerlo todo? ¿Cómo nos afectan estos cambios? ¿Nos convertimos en papa o en huevo? 🤔

Me explico: si eres una dura papa 🥔, los avatares de la vida, por duros que sean, te pueden convertir en una sabrosa papa blanda, más suave y adaptable 🍟. O, por el contrario, si eres un frágil huevo, 🥚las experiencias te pueden transformar en un huevo duro, más resistente y capaz de soportar la presión.

Adaptarse es dejarse llevar, fluir, con los cambios que la vida nos impone, como ya dije, algunos pueden ser violentos y radicales, otros más suaves. No queda más remedio que abrir la mente, cambiar conductas, adquirir nuevas habilidades. Lo principal es abrirse, aunque sea a contrapelo, pero es esencial para salir adelante con éxito, para sobrevivir, para seguir creciendo. Es como aprender a bailar bajo la lluvia: al principio te mojas y te quejas, pero después le encuentras el ritmo y hasta te diviertes. 💃🕺

¿Qué opinan ustedes? ¿Se consideran papas o huevos? ¿Cómo los ha transformado la vida? ¡Déjenme sus comentarios abajo! ¡Me encantaría leerlos! Y si tienen alguna historia de adaptación digna de Scherezade, ¡no duden en compartirla! 😉

Y no olviden escuchar el nuevo episodio del podcast: 👇

https://open.spotify.com/episode/0wSqIeKf4llu837mPweQgn?si=M4mYrLm0Qu6cc93bHeIKfQ

 

Los espero la próxima semana. ¡Un abrazo gigante! 🤗

lunes, 19 de enero de 2026

94.- La historia del príncipe Kamalzaman y la princesa Budur (Continuación)

 

¡Hola a todos mis queridos lectores de este blog “Cómo sobrevivió Scherezade” y oyentes del podcast de Las Mil y Una Noches! 📃📜

¡Hoy vamos a sumergirnos en un dilema de aquellos que te hacen pensar y repensar las cosas! Resulta que la princesa Budur está en un embrollo al suplantar a su esposo Kamaralzamán y, para colmo, ¡no solo tiene que contraer matrimonio con la hija del rey de la isla de Ébano! 😱 ¡Sino que debe consumar el matrimonio!  Les dejo el enlace más abajo para que se pongan al día, porque la cosa promete coraje, ingenio y un buen puñado de decisiones que, seamos sinceros, ¡van a levantar polémica!

Ignorando los detalles de la historia de Budur, pensé en lo complejo que es fingir ser otro tipo de persona.  De verdad, no es lo mío. Yo soy de las que va con la verdad por delante, aunque a veces duela, y tampoco ha sido fácil, me he visto en problemas por ello, lo reconozco. Pero sí he escuchado historias de gente que, sin tener un peso en el bolsillo, se codean con la crème de la crème como si fueran herederos de una fortuna. Esa frase de "¡Finge hasta que lo logres!" me retumba en la cabeza. ¿Les pasa?

¿Por qué hacemos esto? A veces, para encajar en ciertos círculos sociales, por querer escalar socialmente, por sentirnos aceptados en círculos que aparentemente, están “por encima” de nosotros.  No estamos contentos con nuestra realidad, nuestro entorno, y pensamos que la única forma de progresar es aparentando ser alguien que no somos.

En el caso de la princesa Budur, al principio, su disfraz era por miedo. Temía ser traicionada si revelaba que su esposo había desaparecido. Pero luego, al llegar a la isla de Ébano, el temor se transforma en miedo a que el rey se aproveche de su condición de mujer. Ya tocamos este tema en el blog anterior, así que les recomiendo echarle un vistazo si quieren más contexto. 😉

Es verdad que la vida nos exige que nos pongamos diferentes máscaras: la de buen amigo, la de padre/madre responsable, la de profesional competente… ¡Pero una cosa es adaptarse a las circunstancias y otra muy distinta es construir un personaje completamente falso! Y lo peor es cuando ese personaje se adueña de nosotros, cuando el "yo" original queda enterrado bajo capas y capas de falsedad. ¡Qué horror!

Ocultar la identidad detrás de una máscara, adoptar una personalidad falsa, a la larga, además de ser agotador, tiene un costo. Debe ser tremendo tener que estar en alerta constante para no ser descubierto, siempre actuando. ¿No les parece un desgaste emocional enorme?

Y es que, piénsenlo bien, la verdad siempre sale a la luz. Tarde o temprano, el castillo de naipes se derrumba, y las consecuencias pueden ser devastadoras. ¿Vale la pena el esfuerzo de mantener una farsa, cuando podríamos invertir esa energía en construir una vida auténtica, fiel a nosotros mismos? 🤔

Yo creo que no. Creo que la clave está en aceptarnos tal y como somos, con nuestras virtudes y nuestros defectos. En trabajar para mejorar lo que no nos gusta de nosotros mismos, pero sin tratar de convertirnos en alguien que no somos. Ser auténticos, al final, ¡es lo que nos hace únicos! ✨🎇🎆✨

Pero bueno, esta es solo mi opinión. ¿Ustedes qué piensan? 🤔¿Alguna vez se han sentido presionados a fingir ser alguien más? ¿Creen que a veces es necesario “jugar el juego” para avanzar en la vida? ¡Me encantaría leer sus comentarios!

Y no se olviden de escuchar el episodio de esta semana que créanme viene muy jugoso, y no faltará quien ponga el grito en el cielo 😉   Acá va el enlace 👇

 https://open.spotify.com/episode/3anLx7GpkgWRiYNcDf1mGj?si=2qx3Wvy5RtmuCts5Hpz8og

Compartan sus historias y sigamos conversando sobre este tema tan importante. ¡Hasta la próxima! ¡Y recuerden, el respeto empieza por uno mismo! 👋

lunes, 12 de enero de 2026

93.- La historia del príncipe Kamalzaman y la princesa Budur (Continuación)

 

¡Hola a todos mis queridos lectores y oyentes del podcast de Las Mil y Una Noches! 📃📜 ¡Tengo novedades jugosas para ustedes! El episodio de hoy viene con un giro de aquellos, ¡de los que te dejan pensando un buen rato! Así que, como siempre, se los recomiendo muchísimo. 😉 (Encuentran el enlace al final, ¡no se me arranquen!)

Y hablando de pensar, este episodio me dejó dándole vueltas a algo que parece ser más atemporal que los jeans: el respeto. Sí, señoras y señores, ese valor que parece tan simple pero que a veces brilla por su ausencia. El ser tratado con respeto, que se nos tenga en consideración sin importar nuestro sexo. ¡Parece básico, pero no lo es!

Y es que, a pesar de que vivimos en pleno siglo XXI (¡con autos eléctricos, drones  y viajes al espacio!), existe una experiencia común y frustrante para muchas mujeres que ilustra un sesgo de género que, lamentablemente, sigue vivito y coleando en nuestra sociedad. Y ni hablar de la presión que sienten algunos hombres de tener que ser ultra-masculinos, fuertes, resolviendo todo... ¡Uf! ¡Cuánta carga!

Me refiero a ese momento en que el interlocutor (ya sea un vendedor con ganas de engrupir, un gásfiter que parece que te está haciendo un favor, un compañero de oficina que cree que sabe más que tú, etc.) asume que el hombre que acompaña a una mujer tiene más autoridad, conocimiento o poder de decisión. ¡O sea! Esto ocurre incluso cuando la mujer es quien está a cargo de la situación, quien consulta, quien está pagando y quien, básicamente, tiene todo bajo control. 🤦‍♀️ ¿De verdad, gente?

¿Y qué me dicen de esas reuniones que parecen sacadas de un sketch de comedia? Una ha pedido ser la líder del grupo o directamente lo es, y la comunicación con el cliente o consultante se dirige exclusivamente al hombre. ¡Como si una fuera incapaz de tener los conocimientos técnicos necesarios o, simplemente, incapaz de comprender una palabra de lo que se está hablando! 🙄 Es como si tuvieras un letrero gigante en la frente que dice "Adorno decorativo, no molestar".

Muchas veces esto obliga a una a interponerse y decir, con toda la calma del mundo (o no tanto, admitámoslo 😉), “Disculpa, pero por favor, respóndeme a mí”, porque yo fui quien hizo la pregunta, yo soy la que necesita la respuesta y yo soy la que va a tomar la decisión. Claro, si lo dice una, a veces suena agresivo, ¡pero es totalmente necesario para lograr una dinámica de interacción, de respeto  y de poder equilibrada! Y sí, hablo de poder, no de aplastar a nadie ni de gritar a los cuatro vientos que eres la más "power", sino de no ser ignorada estando presente. 👊 ¡De existir, básicamente!

Estos sesgos no solo son incómodos a nivel personal, ¡sino que también tienen consecuencias prácticas reales! Pueden llevar a que las mujeres reciban peores tratos, presupuestos infladísimos, que las “mijiteen”, o que sean subestimadas en sus capacidades de negociación. ¡Y eso, mis amigos, no es justo! 😡 ¡Ni tantito así!

Afortunadamente, existe una mayor conciencia pública sobre estos comportamientos, lo que permite que cada vez más mujeres (y la sociedad en general) identifiquen y desafíen estas actitudes machistas cuando ocurren. ¡Es importante alzar la voz, aunque a veces te tiemblen las rodillas! 📣 No nos quedemos calladas, ¡tenemos mucho que decir!

Aún escuchamos a mujeres quejarse de que, de haber estado su marido, padre, hermano o un amigo presente, de seguro no habrían tratado de engañarlas o no habrían recibido respuestas insolentes, tratos paternalistas o condescendientes. Es increíble que sigamos escuchando esto en pleno siglo XXI, ¿verdad? 🤯 ¡Parece un chiste de mal gusto!

Pero para ser justos, la cosa no es solo contra las mujeres. También existen sesgos de género que afectan negativamente a los hombres. Como esa idea de que deben ser fuertes como robles, reprimir sus emociones a toda costa, no mostrarse vulnerables ni por un segundo y ser el principal proveedor, el que trae el pan a la mesa. ¡Todas estas son presiones innecesarias y dañinas! 😔 ¡Dejemos que los hombres lloren si tienen ganas! ¡Dejemos que sientan!

No sé en otros lugares, pero aún a veces se escucha (y tanto de hombres como de mujeres) gritarle a alguien como si fuera gracioso: “¡Es niñita, es niñita!” por mostrarse sensible ante cierta situación, o haber desistido de ejercer una actitud riesgosa. ¡Como si tener cuidado fuera sinónimo de debilidad!, eso también es falta de respeto.

En fin, ¿qué opinan ustedes? ¿Han vivido experiencias similares? ¡Me encantaría leer sus comentarios y reflexiones! 👇 ¡No se corten! Cuéntenme sus anécdotas, desahóguense, ¡lo que necesiten!

Mientras le dan vuelta al asunto, les dejo el enlace del episodio de esta semana.

https://open.spotify.com/episode/2jcl5fdLKVMbetenqjZAnE?si=QAF8HcDHTkmwNjQ14z3Tfw

Compartan sus historias y sigamos conversando sobre este tema tan importante. ¡Hasta la próxima! ¡Y recuerden, el respeto empieza por uno mismo! 👋

lunes, 5 de enero de 2026

92.- La historia del príncipe Kamalzamán y la princesa Budur (Continuación)

 


¡Hola a todos mis queridos lectores y oyentes del podcast de Las Mil y Una Noches! 📃📜

Acá estamos de nuevo sumergidos en la fascinante historia de Kamaralzamán y la princesa Budur. ¡Está que arde! 🔥 Pero hay algo en particular que me está dando vueltas en la cabeza 😈: el engaño perpetrado por Marzaguán y el príncipe. ¡Le hicieron creer al pobre sultán que su hijo había muerto! 💀 ¡Imagínense el shock!

Todo esto, supuestamente, porque si le hubieran contado la verdad al sultán, éste no le habría permitido a Kamaralzamán viajar. Lo consideran demasiado sobreprotector. Y ahí es donde me salta la chispa 💡, donde la historia me golpea con la fuerza de un camello desbocado 🐪 y me hace recordar situaciones de mi propia vida. ¿Cuántas veces nos han mentido, o nos han engañado, "para no herirnos"? Díganme si eso no es sobreprotección que, al final, termina haciendo más daño que bien. 💔 Es como si subestimaran nuestra capacidad de lidiar con la verdad, ¿no creen?

El padre, el sultán, está preocupadísimo por su único hijo, a quien anhela ver casado y feliz, lejos de la depresión que le causa esa mujer misteriosa a la que dice amar, pero de la que ni siquiera conoce su identidad. 🤷‍♀️ El hombre solo quiere ver a su hijo bien. Entonces, aparece este personaje, Marzaguán, y ¡tachán! 🪄 le revela al príncipe quién es la dama de sus sueños. Pero en vez de correr a darle la buena noticia al sultán, deciden una farsa monumental. ¿Por qué? Porque asumen que el sultán es demasiado aprehensivo y que, por lo tanto, no le permitiría viajar para reunirse con su amada. 🤦‍♀️ ¡Qué manera de complicar las cosas!

En resumen: a pesar de que el padre ha manifestado su total disposición a ayudar a su hijo a recuperarse, incluso facilitando el matrimonio con la mujer que lo tiene embelesado, Kamaralzmán y Marzaguán asumen que él se opondrá al viaje. ¡Qué injusto! 😔 Es como si no confiaran en el sultán, a pesar de que él ha demostrado su amor y preocupación por su hijo.

Y esto, señoras y señores, me lleva directamente al baúl de los recuerdos 🧳. Me recuerda haber vivido en una oportunidad, en que una amiga, asumiendo que yo no sería capaz de soportar o tolerar una verdad en particular, optó por el camino de la mentira "piadosa". Era algo sobre un chico que me gustaba, y ella pensó que era mejor ocultarme que él estaba saliendo con otra persona. Al final, me enteré por otro lado, y me sentí mucho peor por la mentira que por la verdad en sí.

La mentira y el engaño, aunque pueden parecerse, no son lo mismo. 🤨 La mentira es decir algo falso, es desinformar. El engaño es más amplio, es inducir a error, es la falsificación de un hecho. Al sultán le mienten al decirle que se van de cacería, y luego lo engañan al hacerle creer que su hijo ha muerto, haciendo un montaje. ¡Es una manipulación a gran escala!

Es cierto, hay verdades que duelen como puñaladas 🔪, que te dejan hecho polvo. Pero la forma y el momento en que te las dicen influyen enormemente. La mentira, aunque venga envuelta en papel de regalo 🎁 y adornada con "buenas intenciones", también duele, y decepciona profundamente. ¿Cuántas veces nos hemos lamentado con un "si me lo hubieras dicho, habría podido hacer algo…"? 😭 ¿Si no me hubieras mentido…..? El "si me hubieras dicho" resuena fuerte, ¿verdad?

¿Les ha pasado? ¿Cómo se han sentido? Dependiendo del estado de ánimo en el que te encuentres al descubrir la mentira, la reacción puede ser de serenidad... o no. 🌪️ ¡A veces dan ganas de incendiar todo! Pero siempre, en lo más profundo, quedará un sabor amargo, una punzada de dolor por la falta de confianza. 💔 Esa sensación de que te han tratado como si no fueras capaz de afrontar la realidad.

Claro, las experiencias de las que hablo pertenecen a una etapa más temprana de mi vida. Hoy en día, mi mantra es: "tenme fe, confía en mí, que sabré manejarlo". 🙏 Ese tipo de protección por parte de amigos o familiares, si bien nace del miedo a que uno sufra, a que tengas una sobrerreacción o porque supuestamente podría empeorar una situación ya de por sí delicada, se ve mal. Es negarle a la persona que se busca "proteger" la oportunidad de madurar, de crecer, de aprender a manejar conflictos y crisis. Es como querer mantenernos en una burbuja 🫧, impidiendo que nos enfrentemos al mundo real. Y la vida, amigos míos, no es una burbuja.

¿Qué opinan ustedes? ¿Han vivido situaciones similares? Me encantaría saber sus experiencias. A continuación, les dejo el episodio de esta semana y ¡Los leo en los comentarios! 👇

https://open.spotify.com/episode/38DN1SSD1l6HiRqcZ50Bo0?si=yXD8FOHETridLP8GrMAuYg

 

Hasta la próxima semana

lunes, 29 de diciembre de 2025

91- La historia del príncipe Kamalzaman y la princesa Budur (Continuación

 


¡Hola a todos mis queridos lectores y oyentes del podcast de Las Mil y Una Noches! 📃📜

La historia del príncipe Kamaralzamán y la princesa Budur se está poniendo cada vez más interesante Y la verdad, ¡no puedo aguantarme las ganas de comentarles! Gracias a Marzaguán, el hermano de leche de la princesa (¡qué tipo más útil!), quien con toda su buena intención prometió que encontraría al joven del que Budur está perdidamente enamorada. Y como ya sabemos todos, ¡ese joven no es otro que el príncipe Kamaralzamán.! ¡Ayyy, el amor! 🥰

Marzaguán, ¡al fin ha dado con el príncipe! Se ha ganado su confianza (¡qué habilidad la de este hombre, ¿no creen?!), le ha contado sobre el sufrimiento de Budur y, juntos, ¡han ideado un plan para convencer al padre de la princesa y lograr que les permita casarse! ¿Cuál es ese plan tan ingenioso? Bueno, mis curiosos amigos, ¡tendrán que escuchar el episodio de esta semana para descubrirlo! Les prometo que no se arrepentirán, está lleno de giros inesperados. El enlace, como siempre, lo encontrarán justo aquí abajo. 😉 (¡No se olviden de dejarme un comentario después de escucharlo!)

Pero mientras Marzaguán andaba de aquí para allá buscando al príncipe, escuchó diferentes versiones de la historia de Budur. Y cuanto más se alejaba de las tierras de la princesa, ¡empezó a escuchar versiones de la historia de Kamaralzamán.! Al comparar todas estas versiones, se dio cuenta de que eran sorprendentemente parecidas. ¡Qué casualidad! O tal vez, ¡destino! 😉

Esto me recordó mis días universitarios, cuando estudiaba comunicaciones. Aunque quizás no se aplica directamente a la historia que estamos siguiendo (o quizás sí... 🤔), me hizo reflexionar sobre la importancia de escuchar todas las versiones de una historia, no solo las de aquellos que nos son más cercanos o las de aquellos que nos caen mejor. Es algo que aprendí a las malas, ¡se los juro! 😅

Escuchar todas las versiones de una historia, y no solo las de aquellos con quienes tenemos afinidad, es fundamental para lograr una comprensión clara, justa y equilibrada de la realidad. Este enfoque imparcial es crucial tanto para las relaciones interpersonales (con la pareja, con los amigos, con la familia) como para la toma de decisiones informadas, ya que ayuda a evitar malentendidos y sesgos. ¡Y vaya que los malentendidos son comunes!

Ignorar las versiones de aquellos que no nos agradan o no son cercanos es caer en el sesgo de confirmación, que limita nuestra comprensión y nos lleva a interpretaciones incompletas e injustas. La verdadera comprensión requiere humildad y la voluntad de reconocer que siempre hay algo nuevo que aprender de los demás. Aunque a veces cueste reconocerlo, ¡eh! 😉

¿Cuántas veces hemos escuchado frases como "todos dicen" o "todo el mundo sabe"? Lo primero que hay que preguntarse es: "¿Quiénes son 'todos'?" ¿Quiénes conforman ese "todo el mundo"? En la mayoría de los casos, nos daremos cuenta de que se trata simplemente del pequeño universo que nos rodea, nuestro círculo cercano. Y claro, ¡nuestro círculo cercano no es el mundo entero!

La verdad, las historias, los cuenteos, los chismes… todo depende de la perspectiva de quien lo narra, ya sea de oídas o algo presencial, todo será contado según el prisma de cómo lo apreció e interpretó el narrador. ¡La subjetividad es la sal de la vida (y también de las historias)! Y es lo que hace cada historia única, aunque hable del mismo evento.

Difícil, ¿verdad? En particular, cuando te dicen: "De esa persona no me extraña nada" o "Muy típico de él o ella". Yo misma he caído más de una vez en eso. A veces estuve en lo cierto, otras me sorprendí al conocer la otra versión. ¡A veces el contexto no estaba completo y la historia tenía sus giros inesperados! Es como cuando crees que sabes el final de una película y... ¡BAM! Plot twist! 🤯

Es facilísimo salir "como el caballo de la bomba", 🐴💨 vociferando y apuntando con el dedo, sin tener ni idea de lo que realmente está pasando. Sin entender el contexto, sin conocer la otra versión de la historia. Un poco de ecuanimidad nos permite dar el apoyo que corresponde en su verdadera dimensión. Y velar porque que cada uno reciba lo suyo de acuerdo con lo justo. En fin, ¡a escuchar todas las campanas antes de formarnos una opinión! Y a disfrutar del nuevo episodio de Las Mil y Una Noches. 👇

https://open.spotify.com/episode/6z310174p8wQN7lts0Hth3?si=jV_aNI86QaSDJe7tOUIl0A

¡Espero sus comentarios! Cuéntenme, ¿ustedes también caen en el "todos dicen"? 🤔 Yo a veces caigo en ello  ¡Nos vemos en los comentarios! 👇

lunes, 22 de diciembre de 2025

90- La historia del príncipe Kamalzaman y la princesa Budur (Continuación)

 

¡Hola, mis queridos lectores de este blog y oyentes del podcast de Las Mil y Una Noches! 📃📜

Hoy vengo con un tema que, estoy segura, a todos nos toca de cerca. Y todo gracias a la princesa Budur… ¡ay, qué drama! La pobre está sufriendo por amor, 💕 un amor genuino, ¡no una locura! 🤯 Pero su padre está completamente negado a aceptar que su hija está enamorada y se aferra a la idea de que su hija está enferma de la cabeza. Y claro, cada astrólogo, médico, mago y sabio del reino que no logra "curarla" termina… ¡decapitado! 😱 El padre del año, ¿verdad? 🙄 (¡Por favor, que nadie tome ideas!)

Más allá del dramatismo de este cuento😱 (que, admitámoslo, es de lo más entretenido), me hace reflexionar sobre lo que puede llegar a hacer una persona cuando se niega a aceptar una realidad. Uno puede negarse a aceptar que tiene una relación tóxica, 🤢que tiene un vicio perjudicial para la salud, que esa persona a la que tanto apreciamos no es tan “buena” amiga, compañero/a, etc. Las posibilidades son infinitas, y todas tienen algo en común: la resistencia a ver lo que está justo delante de nuestras narices.

La negación es algo muy real que, lo reconozcamos o no, todos hemos vivido alguna vez. Y me lleva a pensar en algo muy, muy real: la negación como mecanismo de defensa. Todos, en algún momento, hemos lidiado con alguien que se niega a aceptar una verdad evidente. Situación que no solo genera frustración, sino que puede destruir relaciones, oportunidades… ¡incluso vidas!, si lo llevamos al extremo del cuento de Budur.

Por lo que he leído, la negación surge, casi siempre, del miedo. Miedo a perder el control, a enfrentar una realidad que nos incomoda profundamente, a aceptar que no todo está bajo nuestro poder. Es una manera de protegernos de algo que percibimos como una amenaza. Es como si nuestro cerebro activara un escudo para evitar el dolor, la incomodidad o la incertidumbre.

Pero ¿qué pasa cuando ese escudo nos impide avanzar? ¿Cuándo nos aísla de los demás y nos impide tomar decisiones importantes? Ahí es donde la negación se convierte en un problema.

Quizás no vamos por ahí decapitando astrólogos🔮🔭 (¡afortunadamente!), pero ¿cuántas veces hemos visto a alguien aferrarse con uñas y dientes a una idea errónea, ignorando consejos, datos, pruebas y advertencias? En familias, amigos, trabajo, en empresas, en gobiernos… la negación puede ser tan destructiva como la espada del padre de Budur.

Aceptar la verdad, de que las cosas no son como queremos creer, por doloroso que sea, es un acto de amor propio y de humildad y nos conecta de forma más auténtica con los demás. Porque, al final, ¿qué es peor?: ¿enfrentar la realidad, con todo lo que implica, con sus desafíos y sus incertidumbres?, ¿o vivir en una ilusión que termina hiriendo a todos a nuestro alrededor? 

La gran pregunta es ¿cómo enfrentamos situaciones así? Me puse a investigar un poco y recopilé algunas sugerencias que me parecieron muy útiles.  

Lo primero es recomendable escuchar 👂antes de confrontar, hacerlo sin juzgar, ni interrumpir, de manera que la persona se pueda abrir a compartir lo que sucede en su interior.   Lo contrario provocará que se cierre aún más, al sentirse incomprendida y quizás hasta sola.

¿A quién no le ha sucedido que un cercano y de confianza te dice o advierte algo, y no le escuchas o crees, y viene otra persona que dice lo mismo, y ¡Bam! y le crees o le haces caso!? ¡Es la vida misma!, así que buscar aliados podría ser algo útil.

Demostrarle que a pesar de todo estás ahí para apoyar, y acompañar.   Ahora si esa persona que está en estado de negación afecta tu bienestar; establece límites.  No todo se puede cambiar, ni estamos obligados a ser terapeutas de nadie. Protegerte a ti mismo es primordial. 

En fin, la negación es un tema complejo, pero entenderla y saber cómo abordarla puede mejorar significativamente nuestras relaciones y nuestra propia vida. 😊

¿Logrará alguien convencer al padre de la princesa Budur que su hija está enamorada, y no que ha perdido la razón?  Te dejo el enlace del episodio de esta semana: 🤗 👇

https://open.spotify.com/episode/67MuLhB2eG4KwcLatftUlY?si=Qp6c8y_qR1uVIMPsgZHKSA

Y ahora cuéntame, ¿has vivido alguna vez una situación así? ¿Cómo la enfrentaste? ¡Me encantaría leer tus experiencias en los comentarios! 😊

96.- La historia del príncipe Kamalzaman y la princesa Budur (Continuación)

  ¡Hola a todos mis queridos lectores de " Cómo sobrevivió Scherezade " y fieles oyentes del podcast de Las Mil y Una Noches ! 📚...