¡Acá estamos, queridos oyentes y lectores, listos para
sumergirnos en una nueva semana de intrigas y pasión con Ali-Ben-Bekar y
Shamsennahar! Si la semana pasada los dejamos al borde del asiento, ¡prepárense
porque esta semana la cosa se pone aún más interesante!
Después de una larga espera, ¡por fin! Ali y Shamsennahar se
han encontrado. Nuestro querido joyero, se ha esmerado como nunca para crear el
ambiente perfecto, digno de tan esperado encuentro. Y ahí están, ¡por fin
juntos! ¡Dando rienda suelta a la pasión contenida durante tanto tiempo!
Declaraciones de amor, arrumacos... parecía que, al fin, las cosas se
encaminaban. ¡Que el viento soplaba a favor de estos enamorados!
Pero... (porque siempre hay un "pero", ¿verdad? La
vida no sería tan divertida sin ellos)... ¡De repente!, en medio del idilio,
¡se escuchan unos golpes brutales en la puerta! ¡PUM! ¡PUM! ¡PUM! Unos hombres
armados, envueltos en la oscuridad de la noche, difíciles de distinguir, pero
con una intención clara: ¡echar la puerta abajo! ¿Será que el califa, con su
omnipresente red de espías, se ha enterado del encuentro clandestino? ¿Será que
la ira real caerá sobre estos amantes?
No les voy a spoilear más, ¡tendrán que escuchar el capítulo
de esta semana para descubrirlo! (Encuentran el enlace más abajo, ¡corran a
darle play!). ¡No se lo pueden perder!
Esta dramática interrupción me hizo reflexionar. ¿Cuántas
veces nos pasa en la vida que planificamos y ejecutamos todo a la perfección?
Contamos con todos los recursos necesarios, hemos tomado todas las precauciones
imaginables... ¡y de repente, algo sucede! Algo totalmente inesperado, algo
impensable se cruza en nuestro camino y, ¡zas!, frustra todo el trabajo, todos
los esfuerzos terminan siendo en vano. Es como si el destino, con una sonrisa
maliciosa, nos estuviera gastando una broma pesada. ¡Y qué broma!
En esos momentos, es súper fácil caer en la trampa de
enfocarse solo en las cosas negativas. "¿Por qué?", te preguntas.
"¿Por qué a mí? ¿Por qué me sale todo mal, aunque haga todo bien?".
La alegría que nos inundaba al sentir que estábamos haciendo un buen trabajo se
desvanece como humo. Entonces, nos invade el bajón, la depre, el sentimiento de
derrota. Pensamos que la fortuna nunca está de nuestro lado. No importa cuánto
nos esforcemos, no importa si siempre tratamos de ser correctos y hacer las
cosas bien, ¡siempre tiene que pasar algo para arruinarlo todo!
Y es acá, mis amigos, donde entra en juego la resiliencia.
Sí, lo sé, para algunos de nosotros, por razones que a veces ni entendemos, nos
cuesta más que a otros. Pero eso no significa que debamos permitirnos olvidar
los buenos momentos, aquellos en los que sí, ¡sí!, las cosas nos salieron bien.
Es importante recordarlos, celebrarlos y aferrarnos a ellos como a un
salvavidas en medio de la tormenta.
A veces, las cosas simplemente ocurren. No hay una razón
lógica, no hay una explicación satisfactoria. Y no es sano autocastigarse
tratando de averiguar el "por qué" de aquello que arruinó todo.
Evitemos esos pensamientos negativos que, como la mala hierba, intentan
infiltrarse en nuestro interior. No les demos el poder de dominarnos e impedir
que confiemos en nuevos proyectos, en nuevas oportunidades. No dejemos que
definan nuestra forma de pensar y sentir.
Así que ánimo, ¡ese plan que falló no te define! Refuerza tu
autoestima, confía en tus habilidades y apóyate en personas que te entiendan y
sepan de lo que eres capaz. Recuerda (y te lo repito hasta que te lo grabes a
fuego): a veces, las cosas simplemente suceden, y no es que haya algo malo en
nosotros. ¡No te culpes! ¡Sacúdete el polvo y sigue adelante!
A continuación, te dejo el enlace para que averigüemos juntos
si los golpes en la puerta son solo un susto, o si definitivamente les están
arruinando el momento a Ali y Shamsennahar. ¡No esperes más para descubrirlo!
Te espero la próxima semana con la continuación de las
historias de las Mil y una Noches, y con nuevas reflexiones inspiradas en el
episodio que acabamos de escuchar. ¡No te lo pierdas! Y por favor, déjame tus
comentarios. ¡Me pondría muy feliz escucharte y saber qué te pareció el
episodio de esta semana! ¡Hasta la próxima!